martes, 9 de febrero de 2010



Los hilos que amarran mis brazos & piernas están atados a tus dedos
eres tu quien me da la fuerza, quien me mueve & quien cada día me estanca más.
ya no puedo hablarlo siquiera
¿quién es al fin & al cabo el que resulta más patético?
¿el que calla, & lo es para si
o el que lo demuestra & lo es para los demás?
no entiendo que pasa, no entiendo como funciono.
si miro hacia arriba ríes, me manejas & me controlas a tu antojo
sabes bien qué palabra utilizar para formar ilusiones
para deshacerme
cierro los ojos para no mirarte &tapo mis oídos para no escucharte
sería tan fácil desaparecer & que nadie te recordara
permitirle a los ojos dejar de lagrimear & a mis manos pálidas & temblorosas
dejar de intentar parchar un corazón que ha perdido tantas piezas
* El reloj me observa rencorosa

sabe que su tic tac ya no tiene

sentido para mi que el tiempo

dejo de pasar hace mucho ._.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sí, aunque te amaba más que a mi vida misma, aprendí a querer en otras bocas y a saborear el vino amargo de un amor de compañía, ¿que te extraña? tú también lo hacías. ¿Acaso crees que voy a creerte, que por lo menos en tu lejanía me pensaste? ¡Ay! hombre que necio eres al ponerte de rodillas ante alguna que algún día abandonaste.



Con un poquito de alcohol olvidarte.

Con un poquito de alcohol olvidarte.


No te artas de saber que no existo.

No te artas de saber que no existo.
De vez en cuando, no siento mi pulso.