
Perdón
Quiero pedirte perdón
por esta decepción
de no poder amarte
con todo mi corazón
no puedo creer
que aquel amor
que me quisiste dar
acabara con nuestra amistad
de esa manera tan brutal
Llegaste a mi pensamiento
y un poco más que eso
pero nunca tocaste
adentro de mi pecho…
Me duele decir
que me quisiste
pues desgraciadamente
yo nunca lo hice…
pero en mi recuerdo
siempre serás
aquella persona
que me dio su amistad
pero desgraciadamente
trato de llegar a más.
He de morir de mi muerte,
de la que vivo pensando,
de la que estoy esperando
y en temor se me convierte.
Mi voz oculta me advierte
que la muerte con que muera
no puede venir de fuera,
sino que debe nacer
de la hondura de mi ser
donde crece prisionera.
Sí, aunque te amaba más que a mi vida misma, aprendí a querer en otras bocas y a saborear el vino amargo de un amor de compañía, ¿que te extraña? tú también lo hacías. ¿Acaso crees que voy a creerte, que por lo menos en tu lejanía me pensaste? ¡Ay! hombre que necio eres al ponerte de rodillas ante alguna que algún día abandonaste.