sábado, 30 de enero de 2010

fueron infinitas las veces que quise tocarte,besarte, recorrer tu cuerpo con mis manos, rozarte y morderte, demostrate que todo podía ser real...tan real como el dolor que te provocaría al enterrar mis uñas en tu espalda y tan cruel como la coartada precavida de un adios.

muchas veces quise crear mi propia avioneta para cumplir mi sueño infinito de volar. De sentirme libre como un ave y de llegar a tí.

las noches se hacían infinitas traspapelada en fotografías que se me adherían a la piel con la humedad de las lágrimas que mojaban mi cuerpo. pérdida entre recuerdos y letras a las que intente una y mil veces encontrarles un sentido... pero y ahora? que hay de tí...que fué de tí?

Reclamaste y volaste hayando la libertad que tantas veces quise perder. y fuiste feliz hasta que entendiste que en tu vida faltaba algo... faltaba ese amor que sólo yo te podía dar...y ahora proyectas miradas desesperadas a mi imagen, y gritas sin voz a mis oídos que quisieran oírte, pero que no te pueden escuchar.

No ha pasado tanto tiempo desde el último "te quiero". Ese que ántes era fuerte, pero que sin embargo, cada vez se debilita más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sí, aunque te amaba más que a mi vida misma, aprendí a querer en otras bocas y a saborear el vino amargo de un amor de compañía, ¿que te extraña? tú también lo hacías. ¿Acaso crees que voy a creerte, que por lo menos en tu lejanía me pensaste? ¡Ay! hombre que necio eres al ponerte de rodillas ante alguna que algún día abandonaste.



Con un poquito de alcohol olvidarte.

Con un poquito de alcohol olvidarte.


No te artas de saber que no existo.

No te artas de saber que no existo.
De vez en cuando, no siento mi pulso.