sábado, 17 de abril de 2010

Cuando los sentimientos jugaron por primera vez a las escondidas, el amor se escondió dentro de una rosa. La locura, quien pretendía encontrarlo, tomó una rama & movió la rosa. Así fue que una espina lastimó sus ojos y desde ese entonces el amor es ciego & la locura siempre lo acompaña para tapar su culpa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sí, aunque te amaba más que a mi vida misma, aprendí a querer en otras bocas y a saborear el vino amargo de un amor de compañía, ¿que te extraña? tú también lo hacías. ¿Acaso crees que voy a creerte, que por lo menos en tu lejanía me pensaste? ¡Ay! hombre que necio eres al ponerte de rodillas ante alguna que algún día abandonaste.



Con un poquito de alcohol olvidarte.

Con un poquito de alcohol olvidarte.


No te artas de saber que no existo.

No te artas de saber que no existo.
De vez en cuando, no siento mi pulso.